Crespo, Riquelme, Tevez y Cambiasso festejan el quinto gol argentino
Es realmente difícil decir algo en un momento como este. De más están las palabras después de ver la exhibición de Argentina ante Serbia y Montenegro, un verdadero baile de la Selección. Argentina dijo todo lo que tenía que decir adentro de la cancha: acá estamos, despacito y de menor a mayor, somos candidatos al título.

Hernán Crespo festeja su gol
Es cierto que es sólo un partido de primera ronda, que el equipo rival no era de los mejores del torneo, pero es difícil no ilusionarse con una actuación semejante. Jugaron todos bien, desde el Pato Abbondanzieri, que se hizo dueño de su área y descolgó todos los centros, hasta Hernán Crespo, que hizo un gol y participó de otros. Argentina jugó este partido como ningún otro equipo lo hizo en esta Copa del Mundo, con autoridad, eficacia y un fútbol espectacular, ese que nos gusta a nosotros. Con un Riquelme que no necesita correr para manejar el equipo, con un Saviola movedizo e imparable, con un Maxi Rodriguez goleador, un Mascherano como el que conocimos en River, un Heinze impasable de arriba, un Tevez con gol a puro potrero y un Messi como el que todos queremos ver, ágil, goleador y en perfectas condiciones físicas.